vendredi, août 25, 2006

All around


Una vez más. Hay que moverse. Siempre. Never stop baby. Es simple. Si no me muevo, me muero. Porque mi mundo cambia cada cierto tiempo. Y la estabilidad se convierte en rutina. Y las personas en marionetas y los rostros en máscaras del festival de Venecia, blancas y también negras. Doradas con rojo en el mejor de los casos. Y la monotonía se vuelve tedio insoportable. Y el clima cambia y se hace más frío. Y ya no me puedo ni peinar.

Tengo alergia. Al polvo será. La alergia es una señal. De angustia. O de inconformidad. Y no me gusta el olor del tapete, está recién lavado. Me da picazón. Sé lo que quiero, y es una cerveza... o muchas cervezas. Y un bar. Y cigarrillos. Y bailar o weviar. Dar jugo. Y ya. Emborracharme? No es complique. Me he vuelto algo juiciosa (léase aburrida), así que con tres o cuatro cervezas ya estoy en el punto divertido para mí. Salgo barata, pero igual a nadie le importa, porque nadie me va a invitar.

Y una nube de humo invade mi entorno. Y qué importa si me ahogo por un instante, porque cuando salgo respiro más profundo y mejor que nunca. Y vivo otra vez.