jeudi, décembre 29, 2005

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Calor.
Es lo primero que se viene a la cabeza en estos momentos. Me levanto desesperada por el calor. El ventilador en mi cara no parece suficiente. Definitivamente Cali debería tener una playa. Igual no estaría ahí.El sol brilla demasiado a través de la ventana. “Es un día hermoso”, diría la gente. Pero no para mí. El calor me desespera. Prefiero el gris. La niebla. El frío.Mi hermano me insiste en que necesito un bronceo. Pero no entiende que es una tortura para mí sentarme a recibir sol. Y sudar y sudar. Odio sudar, a menos que sea por una buena causa.
Me gustan las noches de Cali. Por eso no he salido antes de las 6 de la tarde. No podría. Lo días pasan a través de mi ventana. Un poco del sonido de Bob Marley se filtra. Viene de la piscina. Allá está mi hermano con sus amigos, recibiendo el sol. Es el ambiente de las vacaciones. De la feria.
He descansado lo suficiente estos días. Al lado de mi familia. Los primeros días me quedé en casa y me recuperé de tanta enfermedad. Y bueno, ahora si he podido salir de farra. Pero creo que tanto tiempo sin tomar desacostumbró mi cuerpo y con dos cervezas ya estoy prendida. No he tomado más que cerveza. Creo que un par de tragos de ron y el martes como media copita de aguardiente que no pude rechazar. Pero sólo cerveza. No quiero arriesgarme. Creo que saldría demasiado borracha y acá no está el vampire que cuida de mí.
En fin, la he pasado de lujo en mi ciudad natal y me encanta estar de vuelta en mi hogar.
En enero regresaré a Bogotá.
I left my vampire back in Bogotá and I really miss him.

mardi, décembre 13, 2005

Zut!!

I am the master of disease.
Ok… so fucking tired.
No more bed for me.
No more sickness.
This is going to end with me.
I rather die than be like this.
Pain.
I need to breathe.
Neumonia.

mardi, décembre 06, 2005

2 minutes

Me gustan los días grises. Me producen una nostalgia inexplicable. ¿Cómo explico la nostalgia? ¿Extrañar algo que no se tiene o que nunca se tuvo, tal vez que nunca se conoció? Es un sentimiento bien extraño. Una presión en el pecho. Y en el estómago. Luego, un vacío.
Este día ha sido muy lento. Hace tiempo no tenía uno así. Debe ser porque no estoy muy ocupada. Tengo casi todas mis tareas al día. “Tareas”, qué aburrida suena esa palabra.
Me duelen las rodillas por estar acá sentada. Y la espalda. Y el alma. Pero no tengo a dónde ir. Bueno, si podría ir a muchas partes, pero el problema es que no puedo. Como dice la canción de Cindy Lauper: “money changes everything”.
Al medio día salí a buscar algo. No sé. Ropa, accesorios, zapatos. Cualquier cosa. Pero nada encontré. Sólo una gótica que me atendió en uno de los almacenes. Bacana la nena (o de pronto sólo quería venderme algo). Tenía una pinta chévere. Y me dio un volante de Miss Kittin. Y la invité a Abnocto.
Y como ahí si el tiempo corre rápido, cuando uno no lo tiene, pues no pude seguir por ahí weviando y midiéndome cosas… tenía que regresar al trabajo. Cumplir con las obligaciones. Es mi deber. ¿Y mi derecho a la diversión?
Claro, todo viene unido. Es simple: si no trabajas, no te diviertes. Porque lastimosamente, y así muchos no lo quieran aceptar, necesitamos del dinero. Fuck!! Como esa frase cliché súper conocida que dice que el dinero no da la felicidad pero si que la aproxima.
Acabo de servirme una Coca – Cola. Y ahora me dieron ganas de cigarrillo. Hmm… uno de mis placeres: cigarrillo con Coca – Cola. Pero esta oficina tiene un defecto: no hay nevera. Así que la Coca – Cola está al clima… ni modo de hielos. Mi nena se ríe de mi cuando me sirvo la cantidad de jugo necesaria dependiendo de los cigarrillos que me vaya a fumar. Pero es que así debe ser. Porque si me termino el cigarro y queda algo de líquido, pues me termino antojando de otro cigarro. Pero si la cantidad de líquido que queda no es suficiente para un cigarrillo completo, ahí hay un problema.
Creo que han pasado como 2 minutos desde que miré la hora la última vez. Y eso que fui hasta la cocina y volví. Por favor, que sean las 6 rápido. Pero que no llegue la mañana. No quiero madrugar. Como dijo Andrés Caicedo: "No hay momento más intenso ni angustioso que el despertar del hombre que madruga. Complica y prolonga este momento, consúmete en él. Agonizarás lentamente y de berrido en berrido enfrentarás los nuevos días".
Pero bueno, el fin de semana pronto vendrá. Y así mismo, pronto acabará. Y el tiempo, pronto acabará con todo.

“Se dice que el tiempo es un gran maestro; lo malo es que va matando a sus discípulos”. Héctor Berilos