Just like the moon does...

Y es que te demorás mucho. Y si ya estuviera allá. Hay cosas que quisiera saltar, pero sé que no puedo. Mi vida es llena de puentes, unos largos otros cortos. Unos parecen no querer acabarse y hay otros que casi caen conmigo encima, porque camino muy despacio y pesado. Y es que estoy subiendo, pero eso cansa más. Por eso, cuando voy en bajada, casi no lo siento, pero llego y plop! Weona, la cagaste, hay que volver a subir y eso sí que es una mamera. Todo por andar caminando relajada, leve y ciega. Tomando cuanto había en el camino sin saber si lo necesitaba, entonces ahora debo alivianar la carga. Desecho, desecho. Hay cosas que definitivamente uno no extraña, pero hay que soltarlas para darse cuenta... era un peso innecesario. Pero así es la vida, “tal como la luna lo hace, subimos, brillamos y volvemos a caer”. Es un ciclo infinito, hermoso y detestable. Tan bipolar como ando yo.