vendredi, juin 23, 2006

Gone with the sin

Y eso que no me gusta el agua. Pero hoy me he tomado unos cuatro vasos. Tengo ansiedad. Porque sí. Y porque no. Y creo que me voy a fumar un cigarro ahora, así tenga esa regla de que no fumo en el día. Sólo de noche y si estoy tomando cerveza. Pero este momento se prolonga angustiosamente. Y la música me transporta. Y veo luces y humo. Y manos danzando a mi alrededor. Y cierro los ojos. Y llego a otro mundo. “Under the milky way tonight...”.

El sol se camufla insistentemente por mi ventana. Pero sigo con frío. Mis manos están heladas. Y no las quiero lavar más. Pero siempre encuentro una razón por la cual debo lavármelas. Necesito sentirme siempre limpia. Tal vez eso represente mi ansiedad por limpiar mi alma. No sé. No soy psicóloga, sólo hablo la misma mierda de siempre. A nadie le interesa (bueno, habrá uno que otro que le interese mi mierda). Así como no me interesa la mierda de la mayoría de la gente. Pero igual les pongo atención cuando hablan. Que contradicción. Pero en medio de tantas palabras vacías se encuentran a veces cosas significativas. Y si no, pues vale güevo, porque es hasta bacano hablar mierda. Eso es lo bueno y es lo que siempre hacemos.

Y la música sigue haciendo de las suyas. Puse un revoltijo interesante en mi lista de reproducción y ya vamos por ese cover que hace H.I.M. de Wicked Game. Me encanta. Y cómo me transporta a la primera vez que la escuché, si, allá en Santiago. En un bar donde siempre me gustaba pedir cerveza y papas fritas. No acostumbro a comer mientras tomo, pero en ese bar me gustaba tomar cerveza con papas. Cosa rara. Y allí escuchaba esta canción. Y siempre que iba la ponían. Y siempre entraba rápido porque hacía mucho frío afuera y buscaba entrar rápido para calentarme con esa lamparita de vela que había en cada mesa. Pero como soy tan monotemática, me sentaba siempre en la misma mesa. Me gustaba esa mesa. Y si me gustaba ¿para qué iba a buscar otra? Si algo me gusta, me quedo con eso. Y me da lata gastar energía en la búsqueda de algo mejor (obviamente dependiendo de la situación).

En fin, aquí sigo. Y ya casi es la hora de almuerzo. Y ahora suena la hermosa melodía de “Gone with the sin”...