mercredi, mars 15, 2006

Memorias de una Geisha


Aprovechando que estuvimos dando unas vueltas por el Parque Nacional (luego contaré sobre eso) y que los martes el cine es a $5.500 y, aprovechando también, que habíamos estado conversando con “JuanCa”, era el momento propicio para ver algo de cine. Ya que el presupuesto no anda muy bien estos días y que gastamos mucha plata el fin de semana comiendo rico y paseando por La Calera, decidimos que lo mejor era comprar la comida afuera y encaletarla. Adentro sólo compraríamos la gaseosa, como para no ser tan carepalos. Y bueno, con papitas Margarita y brownies de arequipe a bordo, mi vampire y yo entramos a vernos “Memorias de una Geisha”. Hace rato que me la quería ver.

La película me gustó mucho. Su fotografía y arte, guión, ambientación, música, etc. En fin, no soy crítica de cine, pero en mi humilde opinión, la película aguanta. Pero hay algo que me horrorizó: es hablada en inglés. Está perfectamente ambientada en el Japón de la Segunda Guerra Mundial, con actores orientales, pero quienes las única palabras que pronuncian en japonés son Kampai, Conichiwá y Arigato (que pena si no las sé escribir, pero es que no sé hablar ni escribir japonés). De resto, todo los diálogos son en un inglés con un acento medio raro, me imagino para que no creamos que los actores hablan inglés como su lengua materna y de alguna forma sintamos que están en Japón y que les cuesta un poquito de trabajo la pronunciación. ¡Pero si están en Japón y se supone que son japoneses, pues que hablen en japonés!

Esto sucede con muchas películas históricas o aquellas que se supone suceden en países que no son Estados Unidos, pero son realizadas por gringos. A los weones se les complica mucho hacerlas en el idioma original y, en añadidura, al público gringo le da física mamera leer los subtítulos a los que estamos tan acostumbrados nosotros los “extranjeros”. Entonces, ¿qué sucede? Que tenemos que mamarnos la mayoría de las fuckin’ películas en inglés, para el mínimo esfuerzo de los gringos. Por eso me pareció bacano el esfuerzo que hizo Mel Gibson con “La Pasión de Cristo” que, para los que no se la han visto, es hablada en Arameo y Latín.

Pero, a pesar de que me cargue eso del idioma (soy una fanática de los idiomas), recomiendo la película. Una de las cosas que más me gustó fue el arte y la fotografía (algo que caracteriza muchas películas orientales). Falta estar loco para no apreciar la belleza de las Geishas y sus bailes, sus abanicos, su vestuario y su maquillaje. La historia también me pareció muy bacana y muy bien contada. No me he leído el libro así que no sé qué tan fiel sea a la historia original.

Algo que me gustó mucho al final es el jardín típico de Japón que muestran en otoño. Me recordó mi propia experiencia (ya que cuando visité Japón también era otoño). Y es que Japón es así. No es que las películas hagan que el jardín parezca de fantasía, así son en realidad. Jardines de cuentos de hadas llenos de hojas amarillas, rojas y naranjas que se combinan con monumentos, lagos y construcciones típicas de la cultura japonesa. Japón es como un sueño, es como otro planeta.

Acerca del Arameo en “La Pasión de Cristo”:

Pero traer a la vida al arameo en la gran pantalla se llegó a convertir en un enorme desafío. Después de todo, ¿cómo crear a mediados del S.XXI una película en una lengua desaparecida en el Siglo I?

Gibson recurrió a la ayuda del padre William Fulco, Catedrático de estudios mediterráneos en la Loyal Marymount University y uno de los más destacados expertos del mundo en lengua aramea y culturas semíticas clásicas. Fulco tradujo el guión completo de La Pasión de Cristo al arameo de la primera centuria para los personajes judíos y al latín coloquial para los personajes romanos, guiado por sus extensos conocimientos lingüísticos y culturales. Después de traducir el guión, Fulco colaboró como profesor de diálogos durante el rodaje y se mantuvo al tanto durante toda la producción, atendiendo consultas y traducciones de última hora. Para autentificar aún más el lenguaje utilizado, Gibson también consultó a nativos que aún hablan dialectos del arameo para estudiar la belleza de escuchar esta lengua muerta, recuerda, fue muy emotiva.

Por último, el reparto internacional completo de La Pasión de Cristo tuvo que aprender unas pautas de arameo, sobre todo su uso fonético, convirtiéndose tal vez en uno de los mayores grupos de artistas que jamás hayan hablado una lengua antigua en masse. Para Gibson, la realización de la película en “lengua extranjera” tuvo otro beneficio: el aprendizaje del arameo se convirtió en un factor de unificación de un reparto con actores de muy diferentes idiomas, culturas y ambientes. “Reunir a un reparto con actores de todas partes del mundo en un mismo lugar y tenerlos a todos ellos juntos aprendiendo un idioma les confirió un fuerte sentimiento de comunidad, de que estaban compartiendo y estableciendo lazos que trascendían el propio idioma”, comenta.

Además todo ello obligó a los actores a buscar más a fondo dentro de sus recursos físicos y emocionales por encima y más allá del uso de las palabras. “Hablar en arameo requiere algo diferente de los actores”, observa Gibson , “porque tienen que compensar la usual claridad de su propio lenguaje nativo. Se pasa a otro nivel de interpretación, absolutamente diferente. En algún sentido, retomamos buenas y antiguas formas de filmación ya que estamos tan comprometidos con contar la historia con la pura imagen y expresividad como con cualquier otra cosa”.

mercredi, mars 08, 2006

Wondering

White noise.
Just wanna look around.
And see the world.
Winter and spring.
Summer and fall.
Travel around.
Find the cities.
Strangers in the night.
Cold. Heat. Snow. Wind. Rain.

mercredi, mars 01, 2006

¡¡¡Asesoría de servicio al cliente por favor!!!

Siempre sucede lo mismo. Y todo porque no tengo mi propia impresora o fotocopiadora.

Típico café internet. La primera vez terminé peleando a gritos con la guisa que atendía. Pero es que la weona... Le pido una fuckin’ copia de mi cédula por lado y lado (porque para todo necesitas una fuckin’ copia de tu cédula) y me la saca de una forma grotesca: una en la parte completamente superior de la hoja y la otra en la parte inferior dejando el centro en blanco. Se veía terrible presentada. Y bueno, lo lógico es que si me hace eso tan horrible, le digo que no me sirve y que me saque otra, es justo que no me la debe cobrar. No me va a cobrar por un producto que no me satisface. Pero la weona se puso como histérica (bueno, sólo eran $200 pesos, pero es el hecho de que me cobre por algo que no debe). Y me dijo ridícula, y le digo que la ridícula es ella que no sabe atender a los clientes. Creo que necesita mucha asesoría de servicio al cliente, pero qué putas va a saber si la deben haber ascendido del chuzo de empanadas. En fin, terminé yéndome sin pagar, dejando mi copia de la cédula allá, para que quién sabe qué putas hagan con mi identidad.

Hoy me sucedió algo parecido pero no fue tan trágico: fui a un chuzo acá cerca de mi oficina a imprimir una weá a color. Y pues cada impresión vale como $1.600 o algo así. Y claro, era un formato el cual necesitaba con la mejor calidad de impresión y con muy buena presentación. Estaba en pdf. Pero preciso imprimió mal, como que estaba mal configurada la impresora y se comía las márgenes de abajo. Se veía terrible. La nena, muy buena gente por cierto a diferencia de la otra bitch, hizo varios intentos, pero no logró sacar bien la impresión. Lógicamente no me la iba a llevar porque no me servía para culo y es lógico que eso no se le debe cobrar al cliente. Pero siempre quieren cobrarla. Esta nena, me explicó que la jefe le cobraría eso a ella, le dije que su jefe debía ser razonable y que le mostrara las impresiones, ¿cómo me iban a vender algo así? ¿lo debía pagar sabiendo que no me servía para nada?

En fin, no era culpa de la nena, pero igual no le pagué eso. Le dije que si la jefe le ponía problema pues que yo hablaba con ella. Y terminé hasta dándole mi número de celular para que me llamen a HINCHARME LOS FUCKIN’ HUEVOS QUE NO TENGO!!!!

Pero es que no es justo. Por favor, que hagan una campaña de asesoría al servicio al cliente en los Café Internet.